La vida es puro teatro… como las clases de Spanish de Secundaria, en las que se realizan improvisaciones, lecturas dramatizadas y ejercicios de expresión para una comunicación efectiva.
Los alumnos de Secundaria, a caballo entre la infancia y la especialización académica, sienten como principal referente al igual, al compañero, al amigo; al mismo tiempo que viven el sentido del ridículo, la falta de identificación con un cuerpo cambiante y una personalidad sin definir. Poder realizar actividades dramáticas en grupo les ofrece la posibilidad de utilizar otras técnicas para mejorar su capacidad comunicativa. Dichas habilidades quedan reflejadas en los debates y exposiciones que de modo habitual sustentan los minutos de clase, ya que la ausencia de libro de texto lo permite a la vez que exige un material en continua creación y desarrollo.
La experiencia en estas aulas permite afirmar, una vez más, que la lectura es indispensable para mejorar el conocimiento de una lengua y de su cultura. Disponer del tiempo y de los espacios para hacerlo de modo conjunto es una de las características de impartir clases en el Dragón.
Aunque parezca una obviedad, leer y escribir son los pilares indispensables para la adquisición de conocimiento. Leer en voz alta, en grupo e individualmente mejora la entonación, la comprensión, la discusión, la ortografía y el vocabulario. Escribir, y por supuesto hablar, ejercita la capacidad de comunicar matices, detalles y colores más complejos que la inherente simplicidad de los mensajes habituales.
Los alumnos de Secundaria puede ser que estén demasiado tiempo al móvil, pero también disfrutan interpretando Bodas de sangre o Historia de una escalera.
Teresa Negrete, profesora de Lengua Castellana y Literatura.



