Después de casi 6 años con dos hijos en el Colegio, hemos podido ser testigos de un crecimiento académico continuado y acomodado a las necesidades de cada Etapa escolar, y de cada alumno.
Da gusto tener la tranquilidad de saber que es un modelo de colegio pequeño, muy personal, y con niveles de conflictividad completamente inexistentes.
Tienen una capacidad especial para contratar a los mejores equipos docentes (salvo contadas excepciones, que han sabido corregir a tiempo), y que permiten que los niños saquen su máximo potencial e interés por las materias, más allá de las carencias que tiene el sistema educativo obligatorio.
Desde que iniciaron los primeros años de Secundaria, y tras buscar su sitio, y adaptación al modelo que tienen en primaria, han ido realizando cambios y buscando el camino adecuado para encontrar un buen equilibrio en el salto que existe entre las necesidades de primaria, y los retos y exigencias de la Secundaria, todo ello con un marcado y muy positivo acento desde la incorporación de la nueva Directora.
La comunicación con la Directora (Silvia) y con el Jefe de Estudios (Blake) es excepcional, anticipándose el propio Colegio a las inquietudes que podamos tener los padres y aquello que detectan en nuestros hijos, que nos permite a todos sacar el máximo partido de su paso por el Colegio.
La figura del Mentor, que es para ellos un referente con el que comunicarse ante sus problemas, y la receptividad a hablar con los chicos, del Jefe de Estudios, desde una posición abierta y constructiva, pero siempre a su disposición, les hacer sentirse a todos ellos parte, y participes, del modelo de trabajo.
Muy contentos y agradecidos de que el colegio siga este camino actual.